Verdecillo (Serinus serinus)
| Especies de aves - Residentes y estivales |
El verdecillo es, de todos los fringílidos que podemos observar en l'Albufera y la Ribera Baixa, el más abundante con diferencia. Asimismo, es también el más pequeño (menos de 12 cm.) y el que mejor prospera, pues se le encuentra en muchos tipos de hábitat e inicia su temporada reproductora bastante antes que cualquier otro pájaro, a la par quizá tan solo con los gorriones.
Este pequeño pájaro de color verde y amarillo empieza ya a animar los días con su canto a finales de enero. En febrero y marzo es habitual observar a los machos en celo realizando un vuelo sincopado, de batida lenta, que nos recuerda a una mariposa. Y es que, en fechas tan tempranas como febrero, el verdecillo ya está realizando su primera puesta. Puede alargar casi hasta agosto y realizar otras dos nidadas más. Durante todo este tiempo, su característico canto estridente a la par que melodioso inundará el campo, junto al de otras aves típicas de la primavera como verderones, jilgueros, currucas capirotadas, mirlos o ruiseñores.
Se le localiza principalmente en la huerta, desde las afueras de los pueblos hasta en las extensiones de naranjales más alejadas de los núcleos urbanos. También le podremos observar en las riberas del río y en las montañas de Cullera y Corbera, e incluso en el marjal arrocero, sobre todo a los jóvenes en dispersión desde finales de primavera y a los bandos invernales en busca de semillas. En ocasiones también se les puede encontrar en parques y jardines urbanos y periurbanos. Los naranjos constituyen una zona importante para la construcción de sus pequeños nidos, que llegan a ubicar en ramas por debajo incluso del metro ochenta de altura.
Se alimenta de una gran variedad de semillas que puede encontrar con facilidad durante todo el año; además, como la mayoría de aves granívoras, complementa su dieta y la de sus pollos con pequeños invertebrados durante la época de cría.
El tono principal de su plumaje es el verde, como indica su nombre, y se halla salpicado de motas negras y aclarado a blanco-grisáceo en las partes inferiores. En los machos, el pecho, obispillo, frente, cejas, auriculares y lista malar son de un amarillo intenso. Las hembras, más apagadas, presentan una menor profusión del amarillo; además, las plumas del pecho de éstas tienen siempre una marca negra en su centro, ausente en los machos. Los juveniles se asemejan a las hembras, aunque de un tono más pardo. Éstos forman parte de la “banda sonora” habitual de nuestras primaveras, pues desde bien temprano (a partir de abril) les escucharemos llamar a sus padres, una vez abandonan el nido, con un característico reclamo que recuerda en cierto modo a un grillo.
En nuestra región son aves eminentemente sedentarias, adquiriendo un comportamiento gregario durante el invierno en el que formarán bandos más o menos numerosos que en ocasiones se mezclan con otros fringílidos y gorriones. Aves europeas venidas de no demasiado lejos (Francia sobre todo) ocasionalmente pueden llegar en los meses fríos para pasar el invierno.
La clasificación taxonómica para esta ave es:
Orden: Passeriformes
Suborden: Passeri
Infraorden: Passerida
Superfamilia: Passeroidea
Familia: Fringillidae
Subfamilia: Carduelinae
Género: Serinus
Especie: Serinus serinus (Linneo, 1766)
Subespecies: Monotípico, no existen subespecies.
| Próximo > |
|---|









