Gúdar-Javalambre en otoño, una buena jornada
| Notas naturales - Grupo GOTUR - Anillamiento científico de aves |
Tras dos meses sin visitar tierras turolenses -al menos en lo que a mí respecta-, hoy GOTUR ha realizado una jornada en la ya habitual estación de Nogueruelas. El tiempo todavía es bastante suave y las aves se mueven por la zona de anillamiento con regularidad. El punto interesante ha sido sin duda la llegada de especies de aves forestales migratorias, que aunque una de ellas nos ha fallado, la otra ha supuesto una gran alegría.
No ha estado realmente mal la variedad de aves, con 11 especies repartidas entre poco más de 30 ejemplares. Los más abundantes como suele ser corriente han sido los piquituertos, que ya presentaban su bonita muda postreproductora terminada, con unos machos de un bellísimo color anaranjado brillante. Los fringílidos han sido los protagonistas con más especies, aunque con la ausencia de capturas de verderones serranos, que sólo se han dejado oír unas cuantas veces pero no han entrado en las redes; no han faltado tampoco los pinzones vulgares y una especie más que aún no había visto por allí arriba: el lúgano (Carduelis spinus), con dos machos capturados.
El protagonista indiscutible del día ha sido también un fringílido, una especie que en la Península Ibérica sólo cría en las zonas más nórdicas (aunque realiza movimientos hacia el sur en invierno) y que no nos la esperábamos: el camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula), un hermoso macho con el plumaje nuevo. Especie nueva para todos los integrantes del grupo y que desde luego, ha resultado toda una sorpresa.
Destaca también la captura de un par de ejemplares de reyezuelo sencillo (Regulus regulus), una especie que me faltaba y que ya fue capturada el mes pasado por Pedro en el mismo lugar. Al igual que su pariente el reyezuelo listado, se trata de un minúsculo pajarillo verdoso con un llamativo diseño en el píleo, en este caso con un penacho amarillo y naranja.
Continuando con la variedad de especies, hoy han aparecido dos que todavía no habían sido anilladas en la estación este año. La primera, una hembra adulta de pico picapinos (Dendrocopos major), uno de los pájaros carpinteros más comunes en España y que en esta región delata su presencia a base de los tamborileos que efectúa sobre los troncos de los árboles para comunicarse.
La segunda, y último pájaro capturado hoy, ha sido el arrendajo (Garrulus glandarius), escandaloso córvido de bello plumaje que también suele presentarse en la mayoría de zonas boscosas del país. Las dos especies me han resultado muy interesantes, sobre todo porque era la primera vez que tenía oportunidad ya no sólo de anillarlas y datarlas, sino de verlas, además de tratarse de especies que habitan en zonas muy diferentes a l'Albufera y el entorno de la Ribera Baixa, con lo cual sólo la estación de Gúdar-Javalambre resultaba ideal para dármelas a conocer.
Han completado la lista algunos pájaros habituales de la zona, aunque en escaso número: un trepador azul, un par de escribanos montesinos, otro de carboneros comunes y unos cuantos carboneros garrapinos. La pequeña decepción nos la ha dado el mirlo capiblanco (Turdus torquatus), un bonito mirlo de color negro con babero blanco que sólo habita en regiones boscosas de alta montaña de Europa (Pirineos, Escocia, Alpes, Fennoscandia, Cárpatos, Cáucaso...), invernante en el sur de España y que al parecer en estas fechas se le suele encontrar por Teruel, como se confirmó también el año pasado, que dio algunas capturas. Una pena, porque ha estado todo el día rondando los árboles cercanos a las redes y al final no ha podido ser capturado. Otra vez será, no podemos tampoco quejarnos de la buena jornada que hemos tenido hoy. Los parientes del mirlo, los zorzales charlos, también se han pasado la tarde revoloteando sobre los pinos, sin acercarse para nada a las redes.
Ni que decir tiene que, una vez más, nuestra visita a tierras vecinas ha resultado totalmente satisfactoria. Es probable que ya no volvamos hasta después de los fríos, que allí sin duda serán más rigurosos que en nuestra apacible llanura costera y dejarán el paisaje casi totalmente vacío de pájaros. Aunque seguro que todavía nos quedan cosas por descubrir y que al año que viene sigamos asombrándonos con las aves de esta región de Teruel, a día de hoy podemos despedir la temporada en la estación de Nogueruelas con buen sabor de boca.
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