Una jornada Calidris muy variopinta
| Notas naturales - Grupo GOTUR - Anillamiento científico de aves |
Ayer al atardecer volvimos a la carga con el proyecto Calidris. Como comentaba en la entrada dedicada a las jornadas anteriores, el aumento creciente de parcelas fangueadas nos pone en un aprieto cada vez que tenemos que decantarnos por un campo para montar las redes. El número de campos que han quedado sin arroz sigue aumentando, siendo ya 16 -sin contar otras zonas similares o los campos en los que la vegetación ha tapado la superficie. Justamente, fuimos a probar suerte al lugar que más campos concentra, en la zona interior de la partida de La Socarrada en Sueca. Allí son cinco los campos fangueados, que están prácticamente juntos, y se encuentra el que es quizá sea el más grande de todos. Y ahí que nos quedamos.
Hay que decir que la noche no estuvo del todo mal, sobre todo teniendo en cuenta que pudiera darse el caso de que las aves no volviesen al campo donde nos encontramos en caso de sentirse intimidadas, como ocurrió en las dos últimas jornadas, ya que disponen de espacio de sobra para alimentarse y reposar. Lo más destacable de las 31 aves anilladas es que se repartieron entre nueve especies distintas, lo cual no está mal, sobre todo después de las flojas jornadas del fin de semana anterior.
La primera ave capturada fue un tanto sorpresiva. La zona estaba llenísima de ánades reales, que en esta época empiezan a dispersar y se concentran por cientos en torno a los arrozales granados que todavía rodean los campos fangueados. Estando nosotros cerca de las redes, vimos caer a una anátida en una de ellas y, al ir a sacarla, comprobamos que no se trataba de un ánade real -lo esperable- sino de un porrón común juvenil. A veces la estadística tiene estos caprichos.
Otra situación curiosamente en las mismas condiciones fue la captura de un zarapito trinador, que ya es la tercera para esta especie en lo que va de verano. Habíamos visto un ejemplar por el camino de acceso a la zona, pero en el campo de arroz los que se encontraban eran sus parientes los zarapitos reales, mucho más grandes, llegando a juntarse cuatro ejemplares. Éstos desaparecieron al notar nuestra presencia en la primera visita a las redes. El zarapito trinador capturado resultó ser un juvenil, rasgo que quedó patente por el diseño de sus terciarias.
Un dato positivo de la jornada fue la especie que en esta ocasión registró el mayor número de capturas: la agachadiza común, que con trece individuos capturados hicieron que esta fuese la jornada en la que más ejemplares juntos se han anillado desde que Pedro Marín empezase el proyecto Calidris en nuestra región hace cuatro años. La mayoría de ejemplares eran juveniles, aunque se capturaron dos adultos con prácticamente todo el plumaje mudado.
La jornada no dejó ni un momento de dar capturas interesantes: en lo que respecta a los correlimos, capturamos otros dos ejemplares adultos del más escaso correlimos de Temminck, que suman ya cinco este verano, y un par de correlimos zarapitines juveniles, los primeros del año. Pocas horas antes observé ya a cuatro ejemplares en otro arrozal fangueado lejos de allí, en l'Heretat. Las aves juveniles de esta especie no migran junto a los bandos de adultos que empiezan a llegar a nuestra región entre julio y agosto, sino que forman grupos entre ellos y empiezan a llegar por estas fechas, donde se juntan con los pocos adultos que todavía quedan en migración.
Completaron la lista de capturas otros habituales como son los andarríos bastardos, chorlitejos chicos y grandes y fumareles cariblancos.
La lista completa de capturas fue la siguiente:
- Zarapito trinador (Numenius phaeopus) - 1
- Porrón común (Aythya ferina) - 1
- Agachadiza común (Gallinago gallinago) - 1
- Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida) - 5
- Andarríos bastardo (Tringa glareola) - 4
- Correlimos de Temminck (Calidris temminckii) - 2
- Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) - 2
- Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) - 2
- Chorlitejo chico (Charadrius dubius) - 1
Se quedaba así pues en una jornada algo más satisfactoria que las del fin de semana anterior. Y es que se hace patente la llegada de septiembre, un mes que suele traer cambios en lo que respecta a la migración de limícolas y larolimícolas. Los números totales suelen bajar a partir de este mes, pero la variedad de especies aumenta. Avefrías, chorlitos grises, distintas especies de archibebes y todavía algunos correlimos suelen ser los visitantes habituales en este tramo final del verano. Esperemos que ello quede reflejado en las próximas jornadas del proyecto Calidris, que encararán el mes entrante con sus últimas semanas de actividad.
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Comentarios
Cordialmente: Fernando.
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